Cada año, millones de autos en Chile pasan por el mismo ritual: buscar la planta más cercana, hacer la fila y cruzar los dedos para que no aparezca un "rechazado" en el certificado. La revisión técnica es obligatoria, condiciona el permiso de circulación y, si se deja para el último día, puede transformarse en una pérdida de tiempo y de plata. La buena noticia es que la mayoría de los rechazos se pueden evitar con una revisión casera de diez minutos.

Qué es y para qué sirve

La revisión técnica certifica que un vehículo está en condiciones de circular por la vía pública sin poner en riesgo a sus ocupantes, a terceros ni al medioambiente. La realizan las Plantas de Revisión Técnica (PRT), concesionadas por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, y está regulada principalmente por el Decreto Supremo 156 de 1990.

En la práctica, la planta revisa dirección, frenos, luces, llantas y neumáticos, chasis, suspensión y transmisión, el sistema de escape y la emisión de contaminantes, además de parabrisas y vidrios, carrocería, puertas, asientos, espejos, bocina, limpiaparabrisas, cinturones y el instrumental del tablero. El resultado es binario: aprobado o rechazado.

Tenerla vigente no es un detalle. Sin ella no se puede renovar el permiso de circulación, y manejar con la revisión vencida es una infracción grave según la Ley de Tránsito, que se castiga con una multa de entre 1 y 1,5 UTM y que además permite retirar el vehículo de circulación.

Cuándo me toca: el calendario según la patente

Los autos, camionetas y motos de uso particular hacen la revisión una vez al año, y el mes lo define el último dígito de la patente:

| Último dígito | Mes |
| --- | --- |
| 9 | Enero |
| 0 | Febrero |
| 1 | Abril |
| 2 | Mayo |
| 3 | Junio |
| 4 | Julio |
| 5 | Agosto |
| 6 | Septiembre |
| 7 | Octubre |
| 8 | Noviembre |

Marzo y diciembre no tienen dígito asignado. Un dato poco conocido es que la norma permite hacer la revisión también en el mes anterior al que corresponde, sin que eso acorte su vigencia. Es decir, si su patente termina en 8, puede ir en octubre y el certificado seguirá venciendo en noviembre del año siguiente. Adelantarse suele significar menos fila que en los últimos días del mes, cuando las plantas se saturan.

Hay vehículos que tienen otra periodicidad. Taxis, transporte escolar, buses de más de nueve asientos, camiones de más de 1.750 kilos de capacidad de carga y vehículos a gas licuado o gas natural deben revisarse cada seis meses. En la Región Metropolitana, la revisión también es semestral para los autos inscritos antes del 1 de septiembre de 1992 y para camionetas, jeeps y furgones a nombre de empresas.

Autos nuevos: el cambio de 2026

Un auto cero kilómetro no necesita revisión técnica al principio, porque sale con su Certificado de Homologación Individual electrónico (CHI-e), que lo libera del trámite mientras está vigente. Lo que cambió este año es cuánto dura ese período.

Desde el 18 de junio de 2026, cuando se publicó en el Diario Oficial la modificación al Decreto 160, la primera revisión técnica de los vehículos livianos y medianos nuevos debe hacerse entre 36 y 48 meses después del mes en que se emitió el CHI-e, según el último dígito de la patente. Antes, ese rango era de 24 a 36 meses. El cambio no es retroactivo: rige para los vehículos inscritos desde esa fecha, mientras que los que ya estaban inscritos mantienen el plazo anterior. Después de la primera revisión, el ritmo vuelve a ser anual.

Si compró un auto nuevo en los últimos años, no asuma la fecha de memoria: revise el certificado de homologación o la información de su permiso de circulación para saber exactamente cuándo le corresponde ir por primera vez.

Qué documentos llevar

Para una revisión de rutina conviene llevar el certificado de revisión técnica anterior (si se perdió, sirve una declaración jurada simple), el certificado de emisiones contaminantes anterior y el permiso de circulación. En la primera revisión de un vehículo nuevo, la documentación base es el certificado de homologación y el padrón. Cuando no se presenta el certificado de emisiones anterior, la planta puede pedir el certificado de anotaciones vigentes.

Los precios no son únicos: varían según el tipo de vehículo y la planta, por lo que vale la pena comparar en el listado oficial antes de elegir dónde ir. Algunas plantas permiten reservar hora, lo que ahorra bastante espera.

Por qué rechazan a la mayoría de los autos

Según el propio Ministerio de Transportes, cerca de tres de cada cinco rechazos se explican por la inspección visual, no por fallas mecánicas complejas. Es decir, por cosas que el dueño podría haber detectado en el estacionamiento de su casa. Antes de ir, conviene revisar:

  • Luces. Que funcionen todas, incluidas las altas, bajas, intermitentes, luces de retroceso y la tercera luz de freno, y que tengan el color correcto. Una ampolleta quemada basta para el rechazo.
  • Neumáticos y llantas. Que no estén lisos ni deformados, que los pernos estén completos y bien apretados, y que las llantas no tengan fisuras ni soldaduras.
  • Parabrisas. Trizaduras o quebraduras importantes son causal de rechazo.
  • Limpiaparabrisas. Que funcionen y que las plumillas limpien de verdad.
  • Placa patente. Bien instalada, limpia y visible.
  • Láminas polarizadas. Desde agosto de 2022, las plantas miden cuánta luz dejan pasar los vidrios, así que un polarizado demasiado oscuro o sin certificar puede costar la revisión.

A eso se suman las pruebas con instrumentos, como la eficacia y el equilibrio de los frenos y el análisis de gases. Si el auto lleva tiempo con una luz de testigo encendida en el tablero o con humo visible en el escape, lo más sensato es pasar por el taller antes que por la planta.

Y si me rechazan

Un rechazo no es el fin del mundo. El certificado detalla qué falló, y el dueño tiene 15 días corridos para reparar y volver a la planta. En esa segunda visita solo se revisan los puntos rechazados, salvo frenos y emisiones, donde la prueba se repite completa. Además, la tarifa es rebajada: si el rechazo fue por la inspección visual, la segunda revisión dentro de ese plazo no debería tener costo, y si fue por una prueba instrumental, la planta solo puede cobrar esa prueba. Pasados los 15 días, el proceso parte de cero y se paga completo.

Eléctricos e híbridos

Los autos eléctricos no están exentos. Pasan por la misma revisión de seguridad que cualquier vehículo, pero no hacen la prueba de gases, porque no tienen motor a combustión ni tubo de escape. Los híbridos, en cambio, sí se someten al análisis de emisiones correspondiente a su motor a combustión, además de todos los puntos de seguridad.

Lo que conviene recordar

La revisión técnica es de esos trámites que se vuelven caros solo cuando se dejan para última hora. Saber qué mes le toca, adelantarse al mes anterior, llevar los papeles en orden y dedicar unos minutos a revisar luces, neumáticos y parabrisas reduce casi a cero la posibilidad de un rechazo evitable. Y si llega a ocurrir, los 15 días de gracia permiten corregir sin pagar todo de nuevo. Al final, más que una formalidad, es la única inspección obligatoria que tiene el auto en todo el año.