Marzo es el mes en que muchos conductores descubren, frente a la ventanilla de la municipalidad, que su auto arrastra una multa que nunca vieron. No es un error del sistema: en Chile, buena parte de las infracciones de tránsito se notifican sin que el conductor tenga contacto con un inspector o un carabinero, y quedan amarradas a la patente del vehículo. Si no se pagan, el permiso de circulación simplemente no se puede renovar.

Entender cómo funciona ese circuito ahorra trámites, recargos y sorpresas, sobre todo si estás por comprar un auto usado.

Dos tipos de parte, dos caminos distintos

Cuando un carabinero o un inspector municipal te detiene y te entrega la boleta en mano, el parte queda a tu nombre como conductor y la causa se tramita en el Juzgado de Policía Local (JPL) de la comuna donde ocurrió la infracción. Ahí puedes pagar o presentar tus descargos ante el juez.

El otro camino es el parte empadronado. Es aquel en que la autoridad no identificó al conductor y solo registró la patente: un auto mal estacionado, una cámara de tránsito o un vehículo que no se detuvo ante un control. En ese caso, el juzgado pide los datos del propietario al Registro Civil y lo cita por carta certificada. Si el dueño no comparece y la multa no se paga, el juzgado la informa al Servicio de Registro Civil e Identificación para que quede inscrita en el Registro de Multas de Tránsito No Pagadas.

Algunos juzgados explican que ese aviso al Registro Civil ocurre una vez que transcurre el plazo para pagar la multa fijada en la sentencia; en Vitacura, por ejemplo, el JPL informa que se envía tras 42 días hábiles. Desde ese momento, la deuda deja de ser un tema solo del juzgado y pasa a estar ligada al vehículo.

Cómo saber si tu auto tiene multas pendientes

La forma oficial es pedir el Certificado de Multas de Tránsito No Pagadas al Registro Civil. Se solicita en el sitio web de la institución, en la sección de vehículos, ingresando la patente y la ClaveÚnica, o en cualquier oficina del servicio. Según ChileAtiende, el documento tiene un costo de $1.430.

Hay un detalle que conviene tener claro: ese registro incluye solo las multas empadronadas. Un parte que te cursaron en persona y que sigue en tramitación en un juzgado puede no aparecer ahí, así que si recuerdas haber recibido una boleta, lo más prudente es consultar directamente en el JPL de la comuna respectiva. Muchos municipios tienen consulta de causas en línea.

Cuánto puede costar una infracción

La Ley de Tránsito clasifica las infracciones en cuatro niveles y fija los montos en Unidades Tributarias Mensuales (UTM), por lo que el valor en pesos cambia mes a mes:

  • Gravísimas: entre 1,5 y 3 UTM.
  • Graves: entre 1 y 1,5 UTM.
  • Menos graves: entre 0,5 y 1 UTM.
  • Leves: entre 0,2 y 0,5 UTM.

El juez determina el monto dentro de ese rango. Además, la ley endurece las sanciones para quienes reinciden en infracciones gravísimas o graves dentro de ciertos plazos, y algunas faltas pueden implicar suspensión de la licencia, algo que va más allá del pago.

El descuento por pronto pago

La Ley 18.287, que regula los procedimientos ante los Juzgados de Policía Local, contempla una rebaja de 25% si la multa se paga dentro de los primeros cinco días desde que fue cursada. Varios municipios ofrecen ese pago en línea para infracciones graves, menos graves y leves; las gravísimas quedan fuera de ese beneficio y, en general, deben resolverse directamente en el juzgado.

En la práctica, si recibiste un parte y no piensas reclamarlo, pagarlo rápido es la decisión más barata. Si crees que no corresponde, el camino es presentarte en el juzgado dentro del plazo indicado en la citación y exponer tus argumentos.

Por qué bloquea el permiso de circulación

El permiso de circulación solo se puede obtener si el vehículo no tiene multas de tránsito impagas inscritas en el registro. Por eso, cuando la deuda ya está en el Registro de Multas No Pagadas, la recomendación de los propios juzgados es pagarla junto con el permiso, en la municipalidad que elijas, y no en el JPL de origen.

Las municipalidades permiten pagar las multas antes y renovar después, pero sugieren hacerlo todo de una vez para evitar problemas con comprobantes extraviados o demoras en la eliminación de la deuda del sistema. Esa actualización no es inmediata: la Municipalidad de Viña del Mar advierte que puede tardar alrededor de 90 días, lapso en el que conviene pedir un certificado de cancelación de la multa para acreditar que ya está pagada.

ChileAtiende recuerda, además, que antes de renovar el permiso hay que revisar si el propietario figura en el Registro de Pasajeros Infractores, que también impide obtenerlo, y que la revisión técnica debe estar al día.

Si la multa es del dueño anterior

Es uno de los reclamos más frecuentes en la compra de autos usados. Como las multas empadronadas están asociadas a la patente, quien figure como propietario es quien deberá pagarlas para renovar el permiso, aunque la infracción la haya cometido otra persona. Por eso, pedir el certificado de multas antes de cerrar un negocio es tan importante como revisar el certificado de anotaciones vigentes.

Si la deuda ya está en tu auto, el primer paso es acudir al Juzgado de Policía Local que cursó la multa. Dependiendo del caso, puede corresponder pagar, discutir la infracción o solicitar la prescripción.

La prescripción: un plazo de tres años

La Ley 18.287 establece que las multas inscritas en el registro prescriben en tres años, contados desde la fecha de la anotación. La prescripción no opera sola: hay que pedirla al juez del JPL correspondiente. Juzgados como el de Vitacura piden presentar, entre otros documentos, el certificado de inscripción y anotaciones vigentes del vehículo y el certificado de multas no pagadas, ambos actualizados, y un poder notarial si quien hace el trámite no es el propietario.

Una vez que el juez declara la prescripción, hay que llevar la resolución al Registro Civil para que la multa se elimine del registro. Con esa copia timbrada, o con un certificado de multas que ya no muestre la deuda, se puede renovar el permiso de circulación.

Lo que conviene hacer

La regla práctica es simple. Revisa el certificado de multas de tu auto con tiempo, idealmente semanas antes de que venza el permiso de circulación y no el último día de marzo. Si te cursan un parte en persona y no tienes argumentos para reclamarlo, aprovecha el descuento por pronto pago. Y si vas a comprar un usado, exige el certificado de multas como parte de los papeles del negocio.

Una multa olvidada no desaparece con el tiempo por sí sola, pero tampoco tiene por qué transformarse en un dolor de cabeza si sabes dónde mirar y qué pedir.