La electromovilidad ya no es una promesa lejana en Chile. Cada vez más automovilistas ven en el auto eléctrico una alternativa real para moverse a diario, pero el salto todavía viene acompañado de preguntas: ¿alcanza la infraestructura del país?, ¿es seguro cargar?, ¿de verdad se ahorra frente a la bencina?
Con motivo del Día de la Electromovilidad, Francisco Larrondo, gerente general de Copec Voltex, repasó cinco de las dudas más frecuentes sobre autonomía, costos e infraestructura. Aquí las revisamos una a una, con los datos que entrega la compañía y lo que significan para quien está evaluando dar el paso.
1. ¿Cargar es más barato que llenar el estanque?
Sí. Según Copec Voltex, cargar un vehículo eléctrico permite ahorrar hasta un 80% en costo de energía frente a los combustibles tradicionales. Es una cifra "hasta", por lo que el ahorro real dependerá de dónde y cuándo se cargue, del consumo de cada modelo y de los kilómetros que se recorran.
El otro frente es la mantención. Un auto eléctrico no necesita cambios de aceite, filtros ni correa de distribución, y la empresa estima que el gasto en mantenimiento mecánico baja cerca de un 50%. Para quien calcula el costo total de tener un auto, y no solo el precio de compra, ese punto pesa.
También hay margen para optimizar. En la red pública urbana es posible cargar en Horario Valle, con tarifas de energía reducidas. Organizar las cargas en esos tramos es una forma simple de estirar el ahorro.
2. ¿Se puede viajar lejos sin quedarse botado?
Uno de los temores más repetidos es que falten cargadores en carretera. De acuerdo con Copec Voltex, Chile cuenta hoy con una red de carga continua que conecta más de 2.200 kilómetros entre Copiapó y Castro, y que la compañía describe como la más rápida y extensa de Sudamérica.
A ese eje se suman puntos en lugares estratégicos como Antofagasta y en las autopistas hacia la costa central, en las rutas Santiago-Viña del Mar y Santiago-Santo Domingo. En la práctica, esto permite planificar viajes entre regiones sabiendo dónde parar. Como con cualquier auto, la clave está en revisar la ruta antes de salir y conocer la autonomía real del propio vehículo.
3. ¿Cargar en ruta toma demasiado tiempo?
Depende de la potencia del cargador. No es lo mismo un equipo lento que uno de carga rápida, y esa diferencia define cuánto rato hay que esperar.
Copec informa que tiene más de 220 puntos de carga rápida, entre ellos la primera estación de servicio 100% eléctrica del país. En ese tipo de cargadores, según la empresa, es posible sumar autonomía en el tiempo que toma una pausa habitual del viaje, como estirar las piernas o tomar un café. La recomendación de fondo es conocer qué potencia de carga admite el auto, porque no todos los modelos aprovechan igual un cargador rápido.
4. ¿Hay suficientes puntos de carga en el país?
La infraestructura ha crecido desde que se instaló el primer cargador en 2012. Hoy, según la compañía, Copec Voltex instala y opera más de 4.000 puntos de carga a nivel nacional.
El despliegue no se limita a los autos particulares. La empresa señala que a fin de año gestionará 50 electroterminales que abastecen a más de 3.200 buses del transporte público, y que su red se complementa con infraestructura para minería, logística y el segmento residencial. Para el usuario, eso se traduce en más opciones de carga según el tipo de uso: en casa, en la ciudad o en ruta.
5. ¿Es peligroso cargar bajo la lluvia?
No. Los equipos de carga cuentan con certificación de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) y cumplen estándares internacionales de hermeticidad pensados para operar de forma segura en distintas condiciones climáticas.
Además, antes de que pase un solo kilowatt, el cargador y el vehículo realizan un protocolo de comunicación digital automático, conocido como handshake, que verifica los parámetros de seguridad.
Qué considerar antes de dar el paso
Las respuestas apuntan a que varias de las barreras que frenaban la compra de un eléctrico, como el miedo a quedarse sin carga en ruta, los tiempos de espera o la seguridad, hoy tienen una respuesta más concreta que hace algunos años. Eso no significa que el auto eléctrico sea la mejor opción para todos.
Antes de decidir, conviene hacer números con el uso propio: cuántos kilómetros se recorren al mes, si existe la posibilidad de cargar en casa o en el trabajo, qué rutas se hacen con frecuencia y cuál es la autonomía y la potencia de carga del modelo que se está mirando. Con esa información, el ahorro deja de ser una promesa general y pasa a ser un cálculo propio.